Comprar un Shih Tzu: por qué primero debes entender su salud
Si estás pensando en comprar un Shih Tzu, es porque te has enamorado de un perro pequeño, cariñoso y muy apegado a sus dueños; algo totalmente comprensible. El Shih Tzu, cuyo nombre proviene del chino y significa «pequeño león», nunca fue criado para labores de guardia, tiro o pastoreo. Su única misión ha sido y es ser un compañero fiel. Por eso es conocido como una «sombra» afectuosa que quiere estar presente en todo momento.
Sin embargo, para ser honestos, como defendemos en HonestDog, debemos mostrar la otra cara de la moneda: el Shih Tzu es una raza braquicéfala (de hocico chato) y está catalogada en Alemania dentro de las razas propensas a la cría selectiva extrema o «Qualzucht». Su rostro plano conlleva problemas físicos que debes conocer antes de dejarte llevar por la ternura de las fotos de los cachorros. Esta guía invierte conscientemente el orden habitual: primero analizamos la realidad de su salud y luego la forma más honesta de conseguir uno. Si quieres profundizar, encontrarás un resumen transparente en nuestro perfil de la raza Shih Tzu.
La realidad de su salud: qué significa la braquicefalia en el Shih Tzu
Muchos consejos de compra omiten esta parte, pero nosotros la ponemos al principio. El Shih Tzu ha sido criado buscando un hocico corto y plano, una cabeza redonda y ojos grandes y saltones. Precisamente los rasgos que muchos consideran «tiernos» son la causa de molestias típicas y a veces permanentes. En Alemania, la cría enfocada a tales extremos está sujeta al párrafo sobre tortura en la cría (§ 11b Tierschutzgesetz) y el Shih Tzu aparece explícitamente en las notas informativas veterinarias sobre el tema. No es motivo de pánico, pero sí de decidir con los ojos bien abiertos. La Bundestierärztekammer advierte constantemente sobre las consecuencias de la cría enfocada en cabezas excesivamente cortas.
Respiración, esfuerzo y calor
En los perros de nariz chata, el cráneo está acortado, pero el tejido blando de la nariz y la garganta no, por lo que se comprime en un espacio reducido. Las consecuencias frecuentes son orificios nasales estrechos, un paladar blando demasiado largo y una mayor resistencia al paso del aire. Esto puede manifestarse como ronquidos, jadeos, fatiga rápida y, en casos graves, como el síndrome obstructivo de las vías aéreas braquicefálicas (BOAS). Dado que los perros afectados regulan el calor principalmente mediante el jadeo, su termorregulación está alterada: un Shih Tzu se agota antes que un perro de hocico largo y es más propenso a sufrir golpes de calor en verano. El ejercicio intenso, los deportes caninos, las caminatas largas o correr al lado de una bicicleta no son adecuados para él; su actividad debe ser tranquila.
Los ojos delicados
Sus ojos grandes y orientados hacia adelante se encuentran en cuencas poco profundas, quedando relativamente expuestos. Esto los hace vulnerables al síndrome del ojo seco, irritaciones, así como lesiones y úlceras corneales; además, los pelos pueden crecer hacia adentro e irritar (de ahí el motivo del popular lacito). En casos raros, el globo ocular puede salirse de su cavidad incluso con lesiones menores. El control diario de los ojos y los pliegues faciales es parte del cuidado básico de esta raza. Ante cualquier señal como lagrimeo, parpadeo excesivo u opacidad, debes acudir pronto al veterinario.
Dentadura apiñada
Incluso un perro pequeño tiene una dentadura completa de 42 piezas. En la mandíbula acortada del Shih Tzu, los dientes están muy juntos y a menudo torcidos, lo que favorece la acumulación de sarro, placa difícil de eliminar e inflamación de las encías. La higiene dental regular en casa y los controles veterinarios previenen problemas dolorosos.
Otros temas propios de la raza
Además de las consecuencias del hocico chato, hay otros puntos que una buena cría debe vigilar: la luxación de rótula y afecciones oculares como la atrofia progresiva de retina (PRA). Los criadores responsables someten a los progenitores a exámenes veterinarios especializados y te muestran los resultados sin necesidad de pedirlos.
La adopción es lo primero: dar a un Shih Tzu una segunda oportunidad
El paso más honesto no lleva al criador, sino a la protección animal. En refugios y organizaciones especializadas en rescate de perros pequeños siempre hay Shih Tzus de pura raza y adorables mestizos esperando una segunda oportunidad. A menudo llegan allí porque los dueños no pudieron gestionar el complejo cuidado de su pelo, sus circunstancias de vida cambiaron o el dueño falleció.
Adoptar un perro adulto tiene ventajas claras: suele estar educado para hacer sus necesidades fuera, conoce comandos básicos y su carácter ya está formado; además, puedes ver cómo respira y cómo están sus ojos y dientes, en lugar de esperar lo mejor. Quien ofrece un hogar a un perro rescatado gana un compañero agradecido y no contribuye a la proliferación de rasgos extremos.
Si optas por un criador: qué pruebas debes exigir
Si decides comprar un cachorro, la selección del criador es la decisión más importante, por encima de cualquier detalle estético. En una raza afectada por la cría de rasgos extremos, no basta con que el criador parezca «serio»; debe trabajar activamente contra los problemas típicos de la raza. Busca una cría orientada a la salud que pueda demostrarte lo siguiente:
- Respiración libre: Los progenitores respiran en reposo y jugando de forma silenciosa, sin ronquidos ni silbidos. Lo ideal son ejemplares que hayan superado una prueba de esfuerzo respiratorio estandarizada.
- Hocico visible: Un criador que conscientemente busca recuperar un poco más de nariz, en lugar de mantener la cara lo más plana posible. Los orificios nasales amplios y abiertos son obligatorios.
- Ojos sanos: Certificados veterinarios oftalmológicos de los padres (p. ej., para PRA), no solo promesas verbales.
- Articulaciones: Certificado veterinario que asegure que los padres están libres de luxación de rótula.
- Transparencia: Debes poder conocer a la madre con los cachorros en un ambiente doméstico. La hembra debe verse relajada, cuidada y respirar con libertad.
- Entrega higiénica: Los cachorros se entregan como mínimo entre la octava y décima semana de vida, vacunados, con microchip, desparasitados varias veces y con pasaporte europeo.
Un criador que antepone la estética a la salud o que resta importancia a tus dudas es el equivocado, sin importar lo bonitas que sean las fotos. Puedes consultar qué pruebas documenta una cría responsable en el Verband für das Deutsche Hundewesen (VDH). También puedes encontrar criadores verificados en nuestra guía de cría de Shih Tzu orientada a la salud en Alemania.
Señales de alerta para retirarte de inmediato
No compres un cachorro si te lo entregan en el maletero de un coche o en un parking, si la madre «no está disponible» o si nunca escuchas respirar a los padres. Estos son indicios clásicos de comercio ilegal de cachorros y cría contraria al bienestar animal.
Lo que realmente cuesta un Shih Tzu, más allá del precio de compra
Al hablar del precio del Shih Tzu, merece la pena ser honesto: el coste no depende solo de la adquisición, sino de toda su vida, que oscila entre los 10 y 16 años. Un precio excesivamente bajo no es una ganga, sino una señal de alarma; en un cachorro criado sin ética, la diferencia de precio la pagarás después en gastos veterinarios y sufrimiento emocional. Por otro lado, un precio alto no garantiza salud si no viene respaldado por las pruebas mencionadas. En lugar de centrarte en el precio inicial, planifica los costes fijos:
- Cuidado del pelo: Es el mayor gasto. Su pelo largo sin subpelo debe ser cortado o arreglado profesionalmente cada pocas semanas, costando aproximadamente de 50 a 80 euros por sesión, dependiendo de la región.
- Alimentación: Un perro de este tamaño requiere pienso de alta calidad que cuesta entre 30 y 50 euros al mes.
- Seguros e impuestos: El seguro de responsabilidad civil es obligatorio (unos 40 a 70 euros al año). En una raza con necesidades de salud especiales, un seguro de gastos veterinarios o de cirugía es muy recomendable.
- Veterinario: Además de las revisiones rutinarias, hay que prever costes por problemas en vías respiratorias, ojos y dientes, lo cual puede requerir operaciones. Calcula un margen más amplio que para un perro de hocico largo.
¿Encaja un Shih Tzu contigo? Una evaluación honesta
El Shih Tzu es muy adaptable, siempre que integres sus necesidades de salud y cuidado desde el primer día.
Vivienda y ejercicio
Con unos 25 a 27 cm de altura y un peso de 4 a 7 kg, el Shih Tzu vive perfectamente en un apartamento en la ciudad; no necesita un jardín grande. Su necesidad de ejercicio es baja: varias caminatas cortas y tranquilas con mucho tiempo para olfatear son suficientes. Debido a sus vías respiratorias, debes protegerlo en días calurosos, prefiriendo horarios frescos y usando un arnés de pecho en lugar de un collar.
Familia y niños
El Shih Tzu es muy amigable con los niños y le encanta formar parte de una familia activa. Es crucial que los niños lo traten con respeto: debido a sus ojos sensibles y su tamaño, no es apto para juegos bruscos y necesita un refugio tranquilo donde nadie le moleste. Con una buena socialización, suele llevarse bien con otros perros y mascotas.
Entrenamiento y soledad
El Shih Tzu es amigable pero obstinado. La rigidez no sirve con él: simplemente se desconectará. La constancia, la paciencia, el refuerzo positivo y los premios funcionan mucho mejor. Un punto importante: como perro de compañía criado durante siglos, tolera mal estar solo. Si trabajas a tiempo completo, necesitas un plan sólido que incluya teletrabajo, guardería canina o paseadores.
Cuidados: la disciplina reina
El Shih Tzu apenas suelta pelo porque carece de subpelo y su pelo crece de forma continua. Esto no lo hace fácil de cuidar, al contrario: su pelo largo debe cepillarse a diario para evitar nudos dolorosos, sumado al cuidado diario de ojos y pliegues faciales. Muchos dueños optan por un corte corto (estilo «Puppy Clip»), pero incluso así, el cepillado regular y las visitas al peluquero canino son obligatorias.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Es el Shih Tzu una raza con cría extrema o «Qualzucht»?
El Shih Tzu tiene un hocico braquicéfalo y está clasificado en Alemania dentro de las razas propensas a estos problemas, bajo la base legal del § 11b Tierschutzgesetz. No todos los perros están igual de afectados, pero las dificultades respiratorias, sensibilidad al calor, problemas oculares y el apiñamiento dental son inherentes a la raza. Si amas esta raza, prioriza la adopción y, al comprar, busca exclusivamente criadores orientados a la salud con respiración demostrable.
¿Debería comprar un Shih Tzu?
El camino más honesto es buscar primero una adopción. Si decides adquirir un cachorro, hazlo solo de un criador que luche activamente contra la braquicefalia: buscando más nariz, orificios nasales abiertos y pruebas documentadas de ojos y rodillas. Evita a toda costa los cachorros criados sin ética o anuncios sospechosos.
¿Cuánto ejercicio soporta un Shih Tzu?
Poco y pausado. Varios paseos cortos al día con tiempo para olfatear le bastan. Correr, el deporte canino o el esfuerzo físico con calor sobrecargan rápidamente su nariz corta; ten especial cuidado en días calurosos.
¿De verdad no suelta pelo?
Pierde muy poco pelo al carecer de subpelo, pero eso no significa que requiera poco mantenimiento: el pelo muerto se queda enredado en su pelaje y forma nudos si no se cepilla a diario. El nivel de mantenimiento de esta raza es alto.
¿Cuánto tiempo puede quedarse solo un Shih Tzu?
Como perro de compañía muy apegado, tolera mal la soledad. Con un entrenamiento gradual, muchos pueden quedarse solos unas horas, pero una jornada laboral de ocho horas no es adecuada para ellos.
Conclusión: el camino honesto hacia un Shih Tzu
Querer comprar un Shih Tzu es comprensible: es un perro tierno, alegre y apegado que encaja perfectamente en estilos de vida tranquilos. Pero honestamente, esta raza carga con su propia cría. Quien adopta un Shih Tzu asume la responsabilidad de un perro que respira con más dificultad, tiene ojos más sensibles y requiere más cuidados y atenciones preventivas que otras razas.
El mejor primer paso es buscar una adopción. Y si te decides por un cachorro, elige solo a criadores que pongan la salud por encima de la estética y que te demuestren una buena capacidad respiratoria, más hocico y estudios veterinarios documentados. Queremos ayudarte en ese proceso: en nuestro perfil de la raza Shih Tzu encontrarás una visión general transparente de salud y, a través de HonestDog, accedes a una plataforma dedicada a la adopción y compra ética de perros.
